Monday, 15 September 2008

Un lío de una noche

- Hola
- ¿Ocurre algo?
- Es un poco largo de explicar... no sé por donde empezar.
- ¿Por qué no empiezas por el principio?
- Tienes razón, pues el principio nos lleva a ayer mismo a las 23:30... a mi cama. Como una estudiante de universidad responsable me metí a la cama a esa hora dispuesta a dormir las 8 horas de rigor recomendadas. Pero Mr. Insomnio tenía otros planes para mí.
- Creo que ya puedo imaginarme cuales.
- Por supuesto, a la 1 harta de dar vueltas en la cama sin conseguir dormirme me levanto y enciendo el ordenador. No sé que objetivo perseguía, la verdad, si contarle mis penas a alguien o simplemente curiosear si todavía quedaba alguien despierto... la cuestión es que no había nadie.
- ¿Y qué hiciste?
- Pues volverme a la cama, que iba a hacer... no sé cuando finalmente caí en los brazos de Morfeo, la última vez que miré el reloj de mi mesilla de noche eran las 2.
- Vaya, menuda nochecita. Pero oye, tengo una pregunta: ¿Qué es peor Mr. Insomnio o la señora de rojo?
- Bueno... por vaya dos has ido a preguntar! Aunque definitivamente es peor Mr. Insomnio.
- ¿Si? ¿Por qué?
- Porque... bueno, en realidad la señora de rojo es una buena visitante después de todo. Viene cada 28 días, se aloja en tu casita 3 o 4 días y luego se va. Y además siempre tienes una ligera idea de cuando va a ser su próxima visita así tú, como buena anfitriona, te puedes ir preparando. En cambio Mr. Insomnio es el peor visitante que he conocido nunca. Siempre aparece sin avisar y por la noche cuando tú solo quieres dormir... Nunca sabes cuanto rato se va a quedar contigo, y no será porque no haces intentos para echarle: le lees un libro, le cuentas ovejitas, rezas para que se vaya... Pero él siempre te sale con algún recuerdo de hace tiempo o con algún problema que tiene y que -dice- no le deja dormir...
- Menudo tío! que cara más dura!!
- Al final se acaba yendo... más tarde o más temprano, depende de la noche. No sé qué hará este tipo durante el día, tengo entendido que se va a tomar café como un condenado al bar más cercano...

Wednesday, 9 July 2008

En busca del libro olvidado

Cuando terminé de leer las últimas palabras, cerré el libro. Una ojeada a la contraportada, otra a la portada... cojo el libro como sopesándolo y dejo pasar un par de segundos.
Me levanto de la cama y voy hacia la librería del comedor. Mi madre está viendo la televisión, alzo el libro, enseñándoselo triunfal y lo devuelvo a su sitio.

Entonces me lleno de valor y me sumerjo en aquella maraña de letras, títulos y de historias contadas en papel. Estoy dispuesta a hacerme con un excelente libro por mí misma. Empiezo a leer títulos y más títulos, no consigo decidirme por ninguno en especial y totalmente derrotada me giro hacia mi madre:

- ¿Cuál, mamá?
- Llevo mucho tiempo diciéndote que te leas "Shogun" pero tú no quieres...
- Es que es muy tocho y tiene la letra más pequeña que he visto nunca. Me da miedo empezarlo...
- Pero no tienes nada mejor que hacer en todo el verano ¿no?

Me ha convencido.
Empiezo a buscar el libro, me cuesta bastante encontrarlo, entre otras cosas porque no tiene lomo. El pobre está bastante hecho polvo.

Me voy a mi habitación con el libro, me tumbo en la cama y empiezo el ritual: lo cojo como sopesándolo, ojeo la portada, ojeo la contraportada y lo abro por la primera página, lo vuelvo a cerrar. Me he dado cuenta de que realmente tiene sus años, las páginas están marrones por los bordes y al pasarlas rápido me viene un encantador aroma.
"Sólo una vez más, un poquito más" me digo a mí misma, entonces acerco el libro a mi nariz e inspiro fuerte, cierro los ojos, centrándome únicamente en el sentido del olfato, dejando que su olor me llene.
Si todavía me quedaba alguna duda, acaba de disiparse para siempre. El olor de ese libro hace su historia mucho más interesante, huele a leyenda milenaria, a aventuras.

Abro el libro por la primera página, empiezo a leer y me dejo seducir lentamente por lo que tiene que contarme...