Friday, 12 November 2010

Todo lo que un Piloto debe tener

Si estabais esperando una descripción de talentos necesarios para ser conductor de aviones podéis seguir algunas de las recomendaciones de Barney:

1. ¡Comprate un traje de piloto! (flight suit up!)
2. Be awesome!

Y esto será todo lo que yo hablaré de aviones en esta entrada porque por "Piloto" me estaba refiriendo al primer capítulo de una serie de TV.

Siempre me ha hecho gracia que la mayoría de series estadounidenses llamen a su primer episodio "Pilot". En realidad ahora mismo como excepción solo me viene a la cabeza Grey's Anatomy, que bautizó su primer capítulo como "A Hard Day's Night" una canción de The Beatles. (Algún día hablaré sobre la costumbre de los chicos de Grey's Anatomy de poner nombres de canciones a sus capítulos, tradición que amo.)

Creo que esto del piloto es basicamente para no comerse la cabeza buscando un nombre original para que al final venga el directivo de turno y diga que no le da buenas vibraciones la serie y que pasa de emitirla.
Porque un piloto es lo primero que se graba de una serie, lo primero y lo único a veces. Imaginad que a mí me da ahora por hacer una serie sobre una panda de adolescentes que se unen y toman las riendas de la Comisión de Fiestas de una calle de un barrio medio de una gran ciudad. Suena bien ¿eh? Algo rollo Glee pero sin dar el cante... Pues no creo que ninguna cadena me lo comprase a menos que hiciera un episodio piloto genial e impactante.
Porque sí amigos... En el episodio piloto hay que poner toda la carne en el asador.

Y es que prácticamente puedes obtener todo lo que necesitas saber sobre una serie de su piloto. Por ejemplo si es una serie de misterio, hay muchos números de que en el primer episodio haya un asesinato o una muerte misteriosa, de hecho el recurso de la muerte en el primer capítulo es muy utilizado, debe de ser muy frustrante para el actor muerto...
Otra cosa que debe tener todo episodio piloto que se precie es una buena presentación de los personajes, para que a los directivos de la cadena les quede bien clarito lo que es cada uno. Lo más probable es que la putilla del instituto aparezca presentada en la primera escena saliendo del armario de las escobas y poniéndose bien las bragas después de haberse estado magreando con el capitán del equipo de fútbol americano. Si habéis visto el piloto de "Californication" sabréis de lo que hablo... El tío sueña que una monja le hace una felación y de fondo suena "You Can't Always Get What You Want" (esta escena es magistral) luego despierta y está con una tia en la cama (que por suerte no es monja, no creo que la mente del americano medio aceptara tanta irreverencia) ¿Hace falta que os explique de qué va la serie? Por si no quedaba suficientemente claro con el título.
Un buen ejemplo de todo lo que un Piloto debe tener es "How I Met Your Mother" (¡seeeh amigos!). Se trata de una comedia por lo tanto incluye risas (aunque sean enlatadas, a lo largo de la serie van disminuyendo) y la presentación de los personajes no puede quedar más clara... ¡¡Si hasta sale Ranjit el taxista!! Ted conoce a Robin y se declara, Barney juega al Laser Tag y dice como 2 o 3 veces "¡Suit up!", Marshall y Lily se comprometen y queda claro quién de los dos lleva los pantalones en esa relación... ¡Y todo esto solo en el primer capítulo!

Si algún dia me da por ser showrunner y crear mi propia serie de TV pongo a Dios por testigo (y a todo el que esté leyendo esto) que no llamaré al primer episodio "Piloto"
... lo llamaré "Píloro"!!!! porque me sale del idem

Saturday, 23 October 2010

Composición química:

Hablar muy rápido suele ser un síntoma de inseguridad. Las personas que creen que a los demás no les interesa lo que piensan hablan de prisa por miedo a perder la atención de quien los escucha. Otras personas están tan enamoradas de la perfección que tienen dificultades a la hora de expresar todo con pelos y señales, y hablan rápido continuamente con la esperanza de conseguirlo. Ese tipo de personas suelen convertirse en escritores.
Ésas eran las opciones: o bicho raro o escritor.

Creo que tengo un poco de las dos cosas...

Wednesday, 8 September 2010

Lo único que me haría dejarlo todo

Desde que empecé enfermería mucha gente me pregunta: "¿Te gusta tu carrera?" "¿Crees que has escogido bien?" Mi respuesta siempre es "Sí". Ayer me gustaba, hoy me gusta y mañana no lo sé (¿quién lo sabe en realidad?). Aunque si hoy me gusta no veo el motivo por el que debería dejar de gustarme mañana.

Pero ¿Sabéis? Siempre tendré una pequeña duda, como una espinita clavada... Porque señoras y señores mi sueño truncado es... (un redoble, por favor)

Seguir la caravana de MotoGP!!
Seeeeh amigos! XD

En realidad todo empieza como cualquier sueño de "infancia" (era bastante mayorcita ya...). Como el que quiere ser astronauta o actriz o Belén Esteban... ¡¡Yo quería ser piloto de motos!!
Pero el sueño me duró 20 segundos, lo que se tarda en comprender que con 14 años no puede una empezar a entrenarse, que los chavales empiezan desde muy pequeños, que no tenía suficiente dinero para meterme en este berenjenal y que hay que tener mucho talento para esto (Aunque me hubiese gustado ser la primera chica en el Campeonato Mundial de motociclismo, de hecho en el Campeonato de España de Velocidad ya hay unas cuantas)

Luego pensé en meterme en el mundillo de alguna otra manera. Mecánica en un equipo? mmm... no me acaba de molar y eso sí que sería estudiar una carrera que no me gusta. Manager, directora de la FIM o de Dorna, etc? Jajaja... no.

Entonces aparqué la idea hasta hace un par de años, cuando vi que los periodistas de motor prácticamente acompañaban la caravana del mundial allá donde iba y que realmente nunca me ha disgustado escribir (más bien lo contrario). Podría haber estudiado periodismo y especializarme de alguna manera en deportes y más concretamente en motor.
Así que yo podría haber sido la próxima Ainhoa Arbizu o Desiré Ndjambo o Izáskun Ruiz... supongo que entonces ya sé lo que me falta: una cara bonita y mucha mucha suerte.

Aunque yo en realidad no quiero ser como ellas, yo quiero ser como Marc Martín. (He descubierto que tiene facebook y hay unas fotos estupendas donde además de admirar su natural belleza que no necesita publicidad, a lo boy next door, podréis ver un poco cómo vive el Dakar y más eventos). Allí donde haya dos ruedas estará él. Durante la temporada el Mundial, los fines de semana que no hay Mundial el CEV, y en enero el Dakar. Yo quiero hacer eso.
Quiero seguir el Dakar y vivir en el desierto unos días y luego irme a Jerez corriendo a cubrir el Gran Premio nº0. Quiero dar la vuelta al mundo y hacer turismo miércoles y jueves porque el viernes ya tienes que estar en el circuito. Quiero entrevistar a los pilotos. Quiero llevar tantos años que los pilotos me conozcan y me saluden por el paddock y bromear con ellos y hasta comer con alguno en su hospitality. Quiero comentar las carreras con los mecánicos, jefes de equipo, técnicos de suspensiones, neumáticos... Quiero que me paguen por algo por lo que pagaría para hacer.

Tuesday, 3 August 2010

Es un juego de niños

De pequeña me encantaba empezar historias de aventuras para jugar con mis muñecos. Siempre me inventaba algún tipo de trama de acción en la que una chica era raptada por el malo malísimo y el protagonista (un chico sexy y amable) tenía que rescatarla pasando por mil y una pruebas, en plan príncipe azul que rescata a la princesa pero con infinitas variantes. Solía incluir persecuciones con motos o a caballo (según la época de ambientación), encarnizados duelos de espadas/pistolas/artes marciales, castillos, casas con trampas, salones del oeste, barcos pirata... En general todos los detalles estaban inspirados en alguna película o serie que hubiese visto hace poco y que disparaba mi imaginación.

Pero tenía un problema, mientras estaba planificando como iba a ser el juego de aquel día disfrutaba mucho más que desarrollándolo después y por lo general cuando llegaba al nudo de la historia ya no sabía como continuar... una vez hecha la presentación de los personajes no me atraía la historia.

Han pasado los años pero hay algunas cosas que no han cambiado. Obviamente ya no juego con muñecos, aunque a veces me gustaría hacerlo... pero ya no le encuentro en absoluto la gracia y eso en parte me entristece (pero eso ya es otra historia). Lo que sí me sigue ocurriendo es la desgana al llegar al nudo de una historia cuando soy yo la que la "inventa".
Me en-can-ta empezar historias, me fascina. A veces mi mente empieza a divagar con cualquier detalle insignificante y creo el inicio de una historia de la nada. Por ejemplo: Voy en el metro y veo a una persona con una prenda de ropa un poco estrafalaria, un jersey naranja, y...

La megafonía anunció la siguiente estación y yo ni siquiera sabía cual era mi parada. Un dolor terrible me azotaba la cabeza y no podía recordar nada... NADA DE NADA. Miré hacia abajo y me tranquilicé un poco al ver que llevaba puesto mi jersey naranja de la suerte, pero... ¿Cómo recordaba que aquel era mi jersey de la suerte? ¿En qué parada tenía que bajar? Y lo más importante... ¿Dónde demonios iba?

Esto podría ser una interesante historia sobre un chico que acaba de perder la memoria y se encuentra solo en medio de una gran ciudad... Pero no lo será porque no pienso continuarla, no sé cómo.

Todo esto que he contado viene a causa de que hace unos días le di vida a un personaje, le di vida de una forma que no lo había hecho nunca antes, casi literalmente. Una casa en una localización real, un nombre y apellido, unos antecedentes, una formación... y quería darle una historia digna. Pero no se me ocurre nada sólido, solamente inicios prometedores. Se admiten sugerencias estimados lectores.

PD: Ya echaba de menos hablar un poco de mí... tanto libro, tanto libro ¡hombre ya!

Friday, 23 July 2010

Pequeñas infamias

By the pricking of my thumbs, something wicked this way comes.

Algo malo ha sucedido en casa de los Teldi. Este libro nos lleva a ese lugar y ese momento para luego retroceder y explicar como hemos llegado hasta allí. Está a medio camino entre el misterio y la crítica social.

En mi opinión es una novela que no defrauda, tiene varias subtramas que se juntan al final de todo y hacen una historia bastante decente. Al principio es muy, muy liosa... Se hace la presentación de los personajes muy pronto y se dan detalles que al lector que ni siquiera conoce las tramas aún no le interesan en un principio, luego cuando se avanza en la historia se descubre que esos detalles eran importantes y dan ganas de volver atrás y releer las presentaciones.

El estilo me gusta bastante. Fluido y elegante, con el puntito solemne... se parece un poco (salvando las distancias) al de Zafón.

No sé muy bien cómo recomendarlo, supongo que a quién le guste Zafón le gustará también esta novela.